Seamos optimistas
Esto lo dice Luis Rojas Marcos, como sabemos una autoridad en psiquiatría, que ha tratado el tema en “La fuerza del optimismo” (2005, extracto) y que hoy ha explicado en una charla en IMAN, que ha resultado instructiva y muy amena.
Especialmente interesante me ha parecido el tema de los “pensamientos automáticos” esa serie de ideas que nos salen solas y que no hemos analizado, el ejemplo “antes se vivía mejor” y luego realmente no nos gustaría haber vivido hace 100 años.
Bueno y ¿dónde cuadra esto con los emprendedores?: con la forma de plantearnos las cosas. En pensamientos automáticos ya tenemos bastantes “las cosas están mal”, “no hay dinero”, “es difícil”, de acuerdo con que todo esto son hechos contrastados por muchos y no los vamos a negar; pero también otros muchos se suman al carro de esas ideas sin haber tenido ni un sólo problema, hay empresas exitosas, emprendedores creciendo, proyectos obteniendo financiación y gente muy feliz haciéndolo… ¿no creéis que muchas veces nos refugiamos en esas ideas negativas?.
Por otra parte en España se ve al optimista como un ingenuo, como un ignorante, creo que esto tiene bastante que ver con lo que le pasa a los emprendedores, por eso los miran como locos o como tontos. Eso es el “ya te lo dije” que comentaba Andrés el otro día. Y eso desde luego no ayuda a empezar las cosas con ilusión.
Creo que es fundamental ese optimismo a la hora de vender un proyecto, se mide la idea, el equipo, pero también el grado de implicación de quien lo pone en marcha, y para que se implique tiene que creer en ello, pensar que va a salir bien, en definitiva ser optimista. ¿No decíamos que el primero en poner dinero tenía que ser el propio emprendedor? no es un sacrificio, es una consecuencia lógica de creer en lo que hace (tampoco es necesario morir de hambre por ello).
Si algo hay destacable de todo emprendedor es el entusiasmo por su idea, seguramente demasiado, pero pleno de optimismo para el futuro, sin duda lo que le empuja a hacer las cosas. Pero no hay que perderlo al valorar el pasado, es decir si fracasamos podemos arrepentirnos de lo hecho, o considerar que ya ha ocurrido y aprender para la próxima. Esto último es lo que se ha repetido en emprender, muchos proyectos no salen, y mucho emprendedor no ha triunfado a la primera, lo importante es no hundirse y seguir.
Y finalmente, parece que es más sano y desde luego más agradable, así que tratemos de aplicar este optimismo a la vida, parece que hasta hay una parte que se puede aprender.
PD: Se pueden ver algunos apuntes personales de la charla.















Muy interesante lo de los pensamientos automáticos. Yo lo veo bastante cuando hablo con mis amigos de economía. Muchos tienen totalmente internalizadas algunas ideas y se sienten bastante incómodos si les invitas a pensar “fuera de la caja”.
Comparto plenamente lo que dice Lucas, es muy dificil aveces hacer que las personas cambien sus pensamientos.
En mi país - Uruguay - los emprendedores somos unos locos, la gente se resiste a los cambios y son muy conservadores, prefiriendo la opción de un empleo antes que emprender.
Justamente, para empezar a concientizar un poco mas sobre estos asuntos es que inicié un blog: http://emprende-uy.blogspot.com/
Los invito a visitarlo y a hacerme llegar opiniones de como hacerlo mejor.
Fomentar emprendedores es trabajo de todos!
Saludos!
estoy con vosotros, si! es una labor del emprendedor ayudar a cambiar a los demás, y fomentar el espíritu del cambio, lo he visto en varios casos, gente con muchas ganas pero que les frena ese miedo y el que dirán, pero yo siempre les digo que ánimo que el fracaso no existe solamente es algo pasajero.
de acuerdo contigo lucas, eso sucede el compartir ideas es algo que se tenía que reforzar y dejar claro de una vez que las ideas no sirven… sino el hacerlas, hacerlas por personas.
bueno un saludo y seguir así menudo blog más interesante, de nuevo gracias por compartir.