Calidad laboral, el pilar del emprendedor
Si hay algo con lo que cualquier emprendedor debería soñar es con una calidad de trabajo superior a la de su trabajo como no-emprededor, una calidad de trabajo que probablemente no podría haber obtenido de otra forma.
No negaremos que ser emprendedor te permite cierta flexibilidad, pero muchos ya saben que no es una flexibilidad de 8 o menos horas diarias, sino una flexibilidad de 10, 11, 12 o incluso más horas diarias. Debes aceptar que un emprendedor (y más en sus fases iniciales) está hecho para afrontar duras jornadas de trabajo a tiempo completo, ya que al fin y al cabo es su negocio.
La cuestión es que mucha gente ya sabe de los pros y los contras de un emprendedor, pero no de los del empleado a su cargo. En muchos casos (seguro que tenéis algún ejemplo cercano) el emprendedor olvida algunos puntos que favorecerían claramente el nivel de vida laboral y satisfacción del trabajador. Este hecho, que quizás no pueda tomarse muy en cuenta, es básico e indispensable.
Normalmente se suele decir que el equipo es una de las partes más importantes para el emprendedor y el negocio en sí, por lo tanto, queda por supuesto que hay que mantener una óptima calidad de trabajo.
Las condiciones son muchas, pero las condiciones más favorecedoras no son otras que el salario y el ambiente laboral, entre otras. Hay que pensar que todo el mundo cuenta con un presupuesto mensual, así que a cuanto más margen beneficio-gasto se le proporcione al trabajador, mayor será su aceptación laboral.
Como segundo punto, había comentado que el ambiente laboral, era otro de los mayores puntos a tomar en cuenta por cualquier empleado, un punto básico que tiene como objetivo aumentar la productividad ya sea mediante un mayor nivel de concentración, de colaboración, de comprensión de sus tareas, etc. Conseguir un ambiente laboral ideal, es algo que en algunos casos puede llegar a ser complicado, pero que con un poco de ímpetu, otro poco de esfuerzo y manteniendo una relación más cercana con el empleado, puede llegar a solucionarse.
En ningún momento hay que olvidarse que todo el equipo son personas, personas con preocupaciones, responsabilidades y sentimientos, así que nunca está mal mantener un interesante conversación con cada uno de los empleados de la empresa.
Como conclusión a todo lo dicho, me gustaría preguntaros acerca de los dos puntos comentados ¿Hasta donde creéis que llega la importancia de un salario decente comparada con la de un ambiente de laboral ideal?
Con lo expuesto anteriormente hago una pequeña cita al próximo post de Iniciador acerca de la satisfacción laboral, temas que van unidos el uno con el otro.
















Hay otra cosa que se toma en cuenta (sobre todo los trabajadores con menos experiencia), al menos en España, y es el “prestigio” de la empresa en la que trabajas. Eso nos perjudica a los emprendedores ya que un recién licenciado generalmente (resalto lo de generalmente) prefiere trabajar en una de las cinco grandes (¿sigue existiendo esto?) a trabajar en una start-up.
El problema del ambiente laboral para el emprendedor es que en una buena medida no depende de él.
Es decir, así como sobre la variable sueldo tiene un control total (salvo los límites presupuestarios y de rentabilidad), con el ambiente de trabajo lo único que puede hacer es poner medios para que este sea bueno, pero aún así, depende mucho de otros factores entre los que se encuentra, como no, el resto de empleados.
Y es que el ambiente de trabajo presenta problemas de convivencia, inherentes a la condición humana, que muchas veces pueden escapar al control del emprendedor, y que incluso si intentase controlarlo, sería desfavorable (empeorar aún más el ambiente sin pretenderlo).
Así, seguro que todos conocemos casos del empleado tocapelotas, el trepa, el vago, el escurridizo, el pasamarrones, el autoritario, el zizañero… y cualquier perfil de trabajador molesto que puede nacer, crecer y peor aún, desarrollarse, dentro de cualquier entorno laboral.
Personalmente, por muy psicólogo que sea uno, me parece imposible controlar 100% el ambiente laboral. Se pueden poner mil medidas para mejorarlo, pero se pueden controlar todas las variables menos una: las personas, y normalmente suelen ser la principal fuente de problemas de equipo (muchas veces también el emprendedor, por qué no).
Desde mi punto de vista, al ser empleada y casi siempre lo he sido, vengo observando que la calidad de vida laboral, influye mucho dependiendo del tipo de atmósfera, se respire en tu lugar de trabajo, si es cierto a lo que se refiere @Roberto que a las personas no las podemos controlar dependiendo de su carácter pero si podemos saber enfocarla o guiarlas, de ahí esta la terminación del líder que dirija esas cuestiones en el equipo, pueden ser acertadas o no pero siempre, que los valores importantes en el team se tomen una vez ya solucionados y hablados entre todos.
Empático al 100% no puede ser uno, pero ser paciente e intentar ser profesional separar lo personal, se debería de hacer en las mayoría de los casos.
Ser claro y conciso, paciente y evaluar todos los puntos de vista,todos, emprendedor con empleados y viceversa.