de segundo tenemos: no es motivo, es motivación
Escribí por error este post en en blog Garage30, así que la fuente es de allí ;), mantengo allí por haberse ya iniciado conversación. Otra de las casualidades es que escribí (después 1 año de haberlo leído) con mucha relación a uno de los capítulos del libro: El libro negro del emprendedor de Fernando Trias de Bes y que recomiendo a leer si se está en etapas iniciales. Me lo ha indicado y avisado un lector del blog, y muy bien porque da para cuestionar y profundizar aún más sobre la importancia de la motivación y sobre todo dónde hago hincapié en el post en cursiva: el origen de la motivación, de cómo generar la misma, y no el motivo o más bien las circunstancias que conllevan a emprender. Y justo es así en cursiva cómo señalo al lector las diferencias con el libro negro. Gracias Héctor.
Hacía tiempo que quería escribir otro post, y más por aquí un blog de emprendedores para emprendedores, Iniciador, al que suelo acudir de lector, escritor y en el mundo real asistiendo al evento de cada mes, apenas sin faltar a ninguna ocasión, también acercando a personas interesadas que voy conociendo y que les comunico de nuestra existencia ;). Ahora me gustaría profundizar y compartir conversación aquí, de cómo se entiende esto de emprender, de cuál es la fuerza que empuja a esos emprendedores infatigables, que no se detienen ante nada, y que están dispuestos a continuar más allá del fracaso continuo. Siendo muchas las dificultades que sortear, algunas incluso pueden durar mucho tiempo, pero esto no supone una incomodidad para una persona incansable en lo que emprende, sino que al final es una costumbre, me atrevería a decir que los emprendedores nos acostumbramos al caos, incluso nos regocijamos ahí, parece fuerte lo que digo, pero es así, disfrutamos de las adversidades y sobre todo lograr salir de ellas. Cuando suceden estos pequeños logros, el motivo ya no es tan importante porque la motivación crece y hace que la dificultad de resolver el gran problema que queremos resolver, disminuya. Ya escribí anteriormente: de primero tenemos: platos rotos, ahora empezamos con el segundo y luego vendrá el postre.
Muchas veces reflexiono, de forma interna y externa sobre este tema de cuales son o dónde se encuentran las verdaderas fortalezas que se deben tener al emprender y en vez de preguntarnos ¿por qué emprendemos en esto? creo que deberíamos preguntarnos ¿por qué seguimos?. A continuación incluyo un nuevo concepto que para mí es de suma importancia: las followup, que no startup. A diferencia con las startup las followup serían aquellas que perduran en el tiempo, no sólo que se inician. Estamos cuestionando que es lo que hace mantener en pie algo, ¿el motivo o la motivación?
Entonces ¿Qué es lo que nos mueve?. Hay muchos motivos de por qué hacemos cualquier cosa, pero a la hora de seguir emprendiendo hace falta hacerlas sin tener en cuenta cualquier motivo que tengamos, de otra forma es probable que se paren y relenticen apenas sin darnos cuenta.
Al emprender a veces es necesario actuar rápidamente y también comunicar al máximo lo que vamos haciendo. Pero de esta forma ese motivo es cuestionado una y otra vez por muchas personas tanto de forma positiva como negativa, que es buenísimo, pero eso lleva intrínseco un cambio inconsciente o que hace encontrar otros nuevos motivos en la vida de todo emprendimiento, como algo peligrosamente recursivo que nos aparte de lo que se quiere conseguir realmente. Digamos que para conseguir producir un cambio no es necesario aprender a emprender, sino, hacerlo directamente. Digamos que los motivos se moldean con el paso del tiempo, los motivos pueden cambiar por recibir un feedback, por conocer una persona, por el propio mercado, por numerosas cosas. Creo que por aquí se produce algo llamado incertidumbre y que a veces nos hace dudar de los caminos a seguir. Entonces se podría decir que el motivo no es suficiente para continuar y continuar, y que a veces pueden incluso hacer parar o pausar a la motivación, porque son cuestionados y muchas veces quebrantado tanto por nosotros mismos como por personas a quién les contamos nuestra dedicación. Una persona o grupo de personas que quieren conseguir algo deben tener una motivación muy nativa, tan pura que eso haga continuar impulsando una idea con tanta intensidad y continuidad como aquella precisa, aunque lleve años hacerla realidad o que sea aceptada y adoptada. Esta perseverancia es la que acompaña a la motivación de la mano, en éxitos y pequeños retrocesos, que no fracasos. Los pequeños retrocesos de los que hablo serían más bien ajustes de la idea inicial ajustados a la realidad de cada momento. Digamos que la idea debe encontrar su hueco por sí misma y no obligarla a seguir un camino o plan definido, pues las circunstancias tanto internas como externas al emprendedor cambian, constantemente.
Entonces, hace falta de algo más potente, más perseverante, una perseverancia inquebrantable por nada ni por nadie. Casi hasta el punto de que las personas de tu alrededor piensen que te has vuelto loco o enamorado de tu idea, (mejor esta última) que siempre cuentas las mismas cosas y en los mismos sitios, me ha pasado. Esto no es relevante y aquí doy un golpe de aire fresco a emprendedores que tengan esta situación ahora mismo, porque nos pasa a todos ;). Creo que a todo emprendedor que busca cambiar algo le pasa, tener una sensación de que nunca se llega, veis aquí otra vez pongo en claro que no hace falta tener motivos. Y una vez más viene a nuestra mente, la perseverancia, esa perseverancia que hace parecer que estamos poseidos con esa idea y de CÓMO sacarla adelante… ¿por qué no?. Ojo aquí hay algo importante que no hay que pasar por alto, escuchar muy bien al entorno, ser gran parte realista y no todo idealista.
Otra de las razones por las que veo que no hay suficientes motivos como para hacer continuar una startup es que estos se acaban, siempre. Creo que los buenos motivos de cualquier emprendimiento no serían suficientes solamente los propios del emprendedor, algunos de los motivos a los que me refiero ahora serían: “tengo una idea muy buena”, “quiero crear mi propia empresa”, “porque quiero ser independiente, libre”, “porque me dedico a lo que me gusta”, “porque no tengo jefes”, “porque he encontrado una solución a algo”, “porque me quedo sin trabajo”, “porque ha llegado el momento de lanzarme”, “porque he encontrado algo que conozco muy bien y veo que se puede mejorar”, ojo, no quiero decir que sean malos y tampoco quiero que dañe o cambie el ritmo o el sentimiento de alguna persona que me lea, son muy buenos, excelentes, pero realmente si se quiere llegar a soñar en grande con crear algo o cambiar algo y mantener en el tiempo lo suficiente como para conseguirlo se deben tener motivos suficientes para el exterior que justifiquen tanto esfuerzo, quiero decir motivos para las personas ajenas al emprendimiento y una motivación infinita tanto interna como mejor si se consigue en el exterior que de motivo para ello. Es luchar con esa fortaleza hasta lograr ese significado profundo que da sentido a esa motivación.
La motivación es lo que verdaderamente puede sujetar algo en pie. Entonces los emprendedores tendríamos que encontrar ese almacén lleno de dinamita, inagotable, que es la motivación. Pero… ¿dónde? Ahí está la verdadera dificultad. Bueno pues si no se puede encontrar tan fácil, ¿por qué no generarla? Eso es, generar motivación, un combustible que dure y dure. La verdad es que esto no se puede fácilmente comprar, pero si generar por nosotros mismos, mejor en grupo, alrededor de otros emprendedores, y mejor si es a diario, ando trabajando hace un tiempo en ello y realmente no es tan complicado, simplemente requiere unos valores más abiertos, retirada de algunos otros como podría ser algunos relacionados con status quo y un cambio de la forma de hacer cada cosa, es decir, hacer las cosas totalmente diferentes.
Cuando veo a emprendedores en sus frases tempranas pocas veces veo que se hayan parado a reflexionar tan interiormente, casi siempre están dentro del ámbito de los motivos típicos señalados arriba y, creo, nose si me equivoco, que no es suficiente. De echo pienso que no hay un verdadero motivo para emprender, crear una empresa, o desarrollar una idea, simplemente lo haces, no es tan importante preguntarse el por qué. También creo que los motivos no hace falta buscarlos, sino que ya aparecerán por el camino, la persona que ha intentado emprender algo ya sabe a qué me refiero.
Por ejemplo, Iniciador es un buen foco para encontrar motivación, y ayuda a encontrarla rápidamente en el interior de cada emprendedor que asiste y comparte sus vivencias y experiencias, u otra puede ser estar en contacto permanente con empresas o personas que permita de alguna forma que tu idea esté cercana a quién necesite que esté cercana, siempre a personas con ganas de hacer cosas, es como Las oportunidades son inoportunas, y los lugares dónde aparecen tanto las oportunidades como el talento no son obvios. El talento está ahí fuera, a veces dormido o pasa desapercibido. Teniendo motivación todo esto al final se encuentra, es como entrar en una madriguera de ideas que a veces incluso cuesta salir, pero es la motivación la que te indica el foco, el lugar, las personas que hacen falta alrededor, casi de manera natural. Otra parte de la motivación puede venir por la producción en serie de ideas y aplicarlas rápidamente al emprendimiento, para así ver resultados, esos pequeños resultados que ayudarán a conseguir así una retroalimentación de la motivación, y así de forma recursiva y no jerárquica, horizontal. Pero el origen de la misma podría dar para otro post.
Hace tiempo que vengo oyendo un mensaje que lanza el emprendedor Carlos Barrabés de la tienda de deportes de aventura por inernet: Barrabés, y qué es: Realmente no se muy bien que es ser emprendedor, pero, los emprendedores, tenemos un vacío interior que llenar y la única forma de llenarlo es creando conceptos, ya incluso lo recuerdo de memoria, es una de las mejores que he escuchado hasta ahora. Muy relacionada con la de poner ideas en práctica constantemente. Bueno pues este podría ser un claro ejemplo de cómo encontrar motivación, un mensaje escuchado, un vacío interior que llenar. Pongo su enlace, muy fuera de objetivos comerciales, porque ya estado en varias de sus conferencias y aunque no he hablado aún personalmente me parece que apoya mucho al mundo emprendedor.
Tampoco sabría decir que es ser emprendedor, pero lleva mucho sentimiento, motivación, muchas ganas de cambiar algo y un intangible que pasamos siempre por alto, no se el qué, pero que nos arrima al riesgo apenas sin darnos cuenta, porque no tenemos miedo a fracasar, a caernos una y otra vez, porque sabemos que de algún lugar sacamos motivación para continuar, siempre. Porque no sabemos ya hacer otra cosa, esta última también le sonará a emprendedores con éxito o fracaso que me lean. El único miedo que tenemos es ese, no poder continuar creando conceptos, ocupando nuestra mente en cosas, rellenar vacíos interiores. Pero de algo estoy seguro que es mejor tener motivación que motivos para hacer algo. Los motivos se acaban o moldean, la motivación no.
Dejo abierto el post pues escribí de forma rápida y seguro que entro a modificar, también con los comentarios que vaya recibiendo. También a que mañana posiblemente pueda ligeramente modificar algo de lo dicho, este post me parece algo para dejar bien abierto.
Un saludo a tod@s.
Raúl Andrés
















@Raul: Super post!
A ver si algún día aparecen este tipo de cosas publicadas en los diarios de papel, por decir el diario del metro.
Una revista seamanal de 4 hojas, “emprendedores anónimos”, publicando los post más interesantes de la semana, sin personal que lo reparta, se dejan unas 20 apiladas en cada estación para empezar, una tirada inicial de 500… .. …. . …..
Saludos!
Sigo la conversación allí.
http://garage30.com/blog/emprendedores/de-segundo-tenemos-no-es-motivo-es-motivacion
Saludos.
Genial el artículo!!
Muy buena reflexión, tiene “tips” muy buenos…
“Las oportunidades son inoportunas” qué gran frase!!
Hola Raúl, felicidades por tu “2º”.
Me gustaría mucho ponerme en contacto contigo. Te cuento un poco. Desde la diputación foral de gipuzkoa nos han dado la oportunidad de hacer un proyecto acerca de la cultura emprendedora, de la juventud para la juventud.
Hablo, quizás, de un paso anterior a montar tu propio negocio o empresa,.. Nuestro equipo intenta hablar de actitudes, de cómo “motivar” a la juventud gipuzkoana a que podamos vivir sin pensar en motivos para hacer esto o aquello, simplemente llenar, como tú muy bien dices, ese interior que todos y todas tenemos vacío. Para empezar hemos hecho un blog: gazeabian.blogspot.com, en el que las cinco personas que estamos vamos escribiendo noticias que encontramos por internet, experiencias que nos han explicado,…
Me gustaría mucho que pudieras visitarlo y nos pudieras dar tu opinión. Hay un vídeo colgado en el blog (agosto), tipo casero. Salimos a la calle y nos dedicamos a preguntar a gente joven como se veían de aquí 10 años. El resultado fue muy interesante para ver de donde partimos y hacia donde vamos.
Tambien en los post del mes de julio hay un power point “arquetipos” con el que intentamos clasificar que tipología de personas nos podemos encontrar e incluso cómo somos nosotros mismos/as cuando hablamos de cultura emprendedora. El título que le pusimos es: ¿Cuál es tu personaje?
Si pudieras echarle un vistazo y opinar te lo agradecería de corazón. Necesitamos gente como tú que nos ayude a tirar hacia delante o simplemente intercambiar experiencias.. No te parece? Mejor bien acompañada que sola… tal como has dicho tú: “Teniendo motivación todo esto al final se encuentra, es como entrar en una madriguera de ideas que a veces incluso cuesta salir, pero es la motivación la que te indica el foco, el lugar, las personas que hacen falta alrededor, casi de manera natural”.
Muchas gracias,
Josi
Hola Josepa
Me gusta lo de “de un paso anterior a montar tu propio negocio o empresa,..” creo que ahi, en esa etapa, están la mayoría de las personas que piensan en hacer algo y que de alguna forma el emprender casi es un atrevimiento circunstancial. Así lo veo yo. Son las circunstancias que te rodean las que te empujan al atrevimiento, casi inconsciente, y ese es el mejor de los inicios. Empezar pensando “estoy emprendiendo” esto o lo otro, es más complicado porque ya partes de que te sabes las cartas
o como que necesitas aprender a emprender cuando realmente es una mezcla de intuición y sabiduría, es decir, no sólo sabiduría o experiencias anteriores, o algo así que daría para otro post.
Sobre el video, es genuino, alguna vez pensé en hacer esto de forma natural y nose si tendrá un nombre, aunque sería como un periodista amateur o algo así, pero es de lo más interesante.
No me ha dado tiempo a ver las presentaciones , pero también lo haré segun vaya pudiendo.
Sobre “Mejor bien acompañada que sola…” por supuesto el emprendedor que se encierra, no crece, y ojo porque hay veces que se encierra en un círculo de personas, y cree estar acompañado, pero que también visto de una forma es encerrarse.
Con lo cual para emprender, es necesario a mi modo de ver, de una hipercomunicación con el resto de personas, pero no sólo con los semejantes, porque ahí apenas se descubre sino con lo variable, la remezcla. Muchas veces se pretende innovar para los semejantes de un sector o industria, cuando realmente hay que innovar para el ciudadano de a pie.
Un saludo y gracias a ti por participar aqui en el blog.
fede muy buena idea como ya te comenté
en su día propuse algo parecido para blogbook, para hacer que llegara a más personas. Incluso twitter o google podrían hacer cosas en medios impresos.
@Eduardo me alegro que te gustara el post, también podría ser:
Las oportunidades llegan inoportunas
[...] demasiado en serio, y no logran conservar ese entusiasmo e ilusión. Ya comenté hace poco que esto no es motivo, es motivación. Dentro de los muchos motivos de la supuesta muerte de una startup, a veces es porque intentan [...]