Iniciador es un evento de emprendedores para emprendedores. Su objetivo es reunir a emprendedores en un foro donde puedan compartir conocimiento y experiencias de tú a tú. Donde se pueda charlar distendidamente sobre búsqueda de financiación, planes de negocio... Leer más

de postre: sonríe

Sonreir es algo muchas veces olvidado en la mayoría de startups(empresas de reciente creación y sin recursos) y que puede hacer entrar a sus partícipes en un bucle de mucha seriedad, tomándose las cosas demasiado en serio cuando realmente se puede hacer más divertido, y así conseguir pasarlo bien con lo que se hace. Si, es muy difícil sonreir cuando la empresa no genera ingresos, se pierde algún cliente importante o una persona de tu equipo a la que aprecias abandona, o digamos todo a la vez como muchas veces se da el caso. Una startup es como el tiempo no puedes predecir mucho, porque al día siguiente te cae una tormenta, eso si, si tienes la forma de salir ese día y caminar sin mojarte mucho, habrás logrado avanzar casi el triple que en un día soleado, y al final del día conseguirás el objetivo que tiene este post ;).

Entonces podríamos decir que tomándonos las cosas demasiado en serio puede ser origen a:
- Generar problemas dónde realmene puede que haya una oportunidad.
- Ambiente muy cargado.
- Innovación cerrada, apagada.
- Mostrar un mal carácter hacia el cliente.
- Abandono de talentos.

Todas las anteriores nada buenas, para emprendedor que comienza o una empresa, incluso una supuestamente consolidada.

¿Y cómo se podría dar pie a generar un ambiente divertido? Bueno, no existe la fórmula exacta ni la conozco, pero si se que está muy lejos de poner futbolines y billares como ya se ha intentado, sería algo como dar paso a las anécdotas que de manera natural aparecen acompañadas de grandes dosis en el equipo de: transparencia, humildad, sinceridad, honestidad y responsabilidad. Estos valores en un grupo número de personas es más fácil porque todos los miembros suman una gran cantidad de valores al caldero, pero en el caso del emprendedor, realmente es enfrentarse a un enemigo invisible, que apenas se ve. Muchos emprendedores les sucede, piensan que se divierten con lo que hacen cuando realmente su emprendimiento es una tortura. No sirve con sonreir cuando sucedan cosas buenas, sino de sonreir incluso cuando el marcador no es a tu favor, y no sólo el marcador sino a veces todo el estadio.

Lo de los futbolines y billares, o cualquier otra cosa, puede surgir que no imponerse como regla para generar diversión en el trabajo. Y me explico, lo importante es generar diversión con y con quién se trabaja, y no simplemente con algunos objetos que haya alrededor. Esto ya ha pasado, cuántas empresas han pensado vamos a crear un entorno lúdico para que venir a trabajar aquí se convierta en una experiencia única, o vamos a poner un diseño innovador para generar así nuevas ideas, o con unos programas con jornadas de venga vamos todos a reunirnos que hoy toca innovar por un tubo. No nos confundamos, una cosa es quién sonríe y otra lo que haya alrededor. Sonreir sonreimos las personas.

Seguimos, entonces ¿Qué aporta la seriedad entonces en una empresa de un emprendedor? Pienso que de cara hacia dentro no mucho, pues hace que el echo de trabajar en eso no sea tan divertido, y esto se transmite al equipo, a los clientes y a todo el entorno. Algo que no despierta emoción ni motivación no perdura.

Lo mismo surge una nueva forma de hacer algo dentro del trabajo que se cree por los partícipes o alrededores y no en plan jerárquico como la dirección señale o el mundo de la empresa indique. Por ejemplo el tan criticado twitter fue un proyecto lateral, que no planeado, diseñado para mejorar la comunicación dentro de una startup existente y que ellos mismos se empezaron a divertir usándo la aplicación y después quisieron compartir con el mundo. A veces las oportunidades se ignoran, con este ejemplo ¿quién no recuerda enviar mensajes hace unos años con el comando “net send” a sus compañeros dentro de un gran compañía? Hay usuarios que necesitamos enviar cosas breves, dentro y fuera de una empresa. Entonces no podemos ignorar los pequeños sucesos importantes, me ha pasado más de una vez, incluido la anécdota de enviar mensajes cortos en la última compañía que trabajé.

Volviendo al tema del post, y el motivo por el que escribo todo esto de pasarlo bien y sonreir con cada cosa que se haga pasa porque entre muchas cosas buenas que tiene emprender, aprendes nuevas cosas, conoces gente nueva, y recibes alguna satisfacción por algunos trabajos bien echos. Y esto si es motivo de sonreir. Después de repetir muchas veces esto anterior, incluidas las sonrisas de por medio, puede llegar algo de dinero y llegar a conseguir que lo que hacemos parezca algo apenas rentable. (Lo de apenas rentable no es mío, es muy bueno, es uno de los niveles que aplica Paul Graham en YC)

No hay que obsesionarse con generar beneficios rápidamente, en etapas tempranas pocas startups lo consiguen, ojo no confundir con ingresos, esto si hace falta conseguirlos. Puedes generar otra clase de beneficios, resolver problemas en la sociedad, en tu entorno, pero si lo que te mueve es lo económico uno de los más importantes es conseguir hacer sonreir a tus clientes, pero para ello tienes que comenzar tu a sonreir y disfrutar con lo que estás haciendo. Creo que muchas startups mueren por este motivo, empiezan con mucha emoción y diversión pero por el camino se lo toman todo demasiado en serio, y no logran conservar ese entusiasmo e ilusión. Ya comenté hace poco que esto no es motivo, es motivación. Dentro de los muchos motivos de la supuesta muerte de una startup, a veces es porque intentan seguir un plan de negocio irreal, que se torna en algo demasiado serio, que no se acerca a la realidad del momento del mercado, otras porque se ignoran las anécdotas, se omiten las oportunidades que van sucediendo o como muchas veces me he encontrado, porque intentan mantener un status-quo bien en forma.

Pero vayamos a lo importante, como sonreir cuando se está en el desierto, sin agua, sin cantimplora y encima perdidos. El emprendedor que se encuentra en una situación así debe generar como digo yo un sistema de captación o de creación de anécdotas, es decir, que si hace falta uno se rie de uno mismo y de los propios errores, es una buena forma para comenzar. También otra, es relacionarse con el máximo número de personas, y no solamente profesionalmente y con sus semejantes en esa misma profesión, sino relacionarse con personas de perfiles diversos durante las horas en la que trabajes en tu emprendimiento, resolviendo así el aislamiento del emprendedor.

Con todo esto quiero decir que emprender no debe tener como objetivo inconsciente ser un camino de lágrimas sino un camino de sonrisas. Si leiste este texto y te gustó, haz la prueba, preguntaté, ¿cuándo fue la última vez que sonreí durante el tiempo que estoy haciendo esto? Si no lo recuerdas, tienes un problema. Ahora es un buen momento para comenzar… ;)

Mañana hay de nuevo iniciador, esta vez viene a compartir sus experiencias y vivencias Jaime Estevez de agoraNEWS.

de Raúl Andrés

bola extra: Me gusta escribir los links con el texto con la misma forma, respetando mayúsculas y minúsculas. Ahora al escribir agoraNEWS pensé en un camino fácil para incrustar los logos cuando haces referencia a una marca en un post dentro de un blog.
¿Saldrá en un futuro algún proyecto que permita enlazar con una web incrustando por decirlo de alguna forma su “favicon-alargado”? A ver… esos emprendedores técnicos! ;)

2 Comentarios para “de postre: sonríe”
David H. Guerrero dejó un comentario el Octubre 8, 2008 a las 2:26 am
  1. Raúl, es difícil sintetizar todo lo que pasa por mi cabeza cada vez que leo un post tuyo.
    Estoy de acuerdo con muchas de tus opiniones. Aunque en otras discrepo o matizaría mejor algunas de las cosas.

    Comparto tu opinión de que la seriedad aporta poco o muy poco a la empresa de hoy en día. En la multinacional que trabajo, no dejo de ver cada vez que mandan un correo con la correspondiente foto anunciando un nombramiento o, te cruzas con una persona de cierta responsabilidad en un pasillo, el gesto de enfado y cabreo del susodicho. Peor aún son las miradas altivas y distantes. Esto genera muy poca confianza y aniquila cualquier atisbo de sinergia dentro de una empresa.

    Me pasa como a ti, tampoco puedo entender una empresa o proyecto sin una total transparencia, humildad, sinceridad, honestidad y responsabilidad entre sus empleados y hacia el cliente. De esto también se andan escaso en el ecosistema empresarial de la piel de toro, aunque en muchas ocasiones a las multinacionales se les llene la boca con prácticas de responsabilidad corporativa y hasta mandan a cursos a sus empleados para empaparles de esto. Valientes hipócritas con lejía les lavaba la boca ¡

    Por darte una de arena, en algunos de tus planteamientos percibo – corrigeme si me equivoco – un cierto aire kamikaze que si puede resultar peligroso, con el que estoy en desacuerdo =).

    Puede ser muy perjudicial para una persona que empieza - y brutal si la persona que emprende es muy joven - una actitud así. Yo no pienso que ayude mucho sonreír cuando se esta en el desierto, sin agua, sin cantimplora y encima perdido. Averiguar que motivos nos ha llevado a esta situación me parece más adecuado que sonreír por el hecho de haber realizado un viaje, en el que se ha podido divertir uno en gran medida, pero que le ha llevado una situación de catástrofe que debe ser gestionada como tal.

    Felicitarte por el post una vez más.

    Quedo a la espera de otra de tus geniales entradas =).

rag dejó un comentario el Octubre 8, 2008 a las 6:24 pm
  1. Hola David,

    Lo divido en dos partes,

    Si te pilla en medio del emprendimiento

    Sobre los motivos que llevan a lo que tu comentas como catastrofe, las circunstancias de alrededor a la persona que emprende algo también influyen, así que la culpabilidad no está sólo en la persona/s y en sus acciones. Por supuesto que lleva implícita una autoreflexión y autocrítica, que imagino que es a lo que te refieres con Averiguar que motivos que lo han provocado. Sabes, a veces es difícil conseguir que la gente te critique a tu empresa o proyecto, pero si consigues eso ya habras conseguido mucho ;) y de esta forma se van descubriendo esos motivos y corregirlos a tiempo, esto a veces se trata de reajustes pequeños, esa crítica constructiva o no constructiva que a pocas personas les gusta escuchar podrás utilizarlo para mejorar. Sino, toca hacer los deberes a uno mismo y como muy bien señalas, averiguar los motivos, pero será dificil descifrar, porque esto va mezclado en un cóctel, y jeje muchos seguimos buscando esa receta.

    Las situaciones de catástrofe, casi equivalente como fracaso, no existen, los emprendedores nos regocijamos ahí, justo en medio de todo el caos. Cuando salimos, sonreímos.

    Ahora bien el echo de sonreir ante los problemas, es para iniciar un cambio, no para seguir pensando que bien me lo paso emprendiendo y aunque haya problemas serios hay que seguir y seguir, esto no es un hobby. Lo que no produce un cambio es ahogarase en los problemas,

    La segunda parte, si te pilla entrando, empezando y en el caso especíico que planteas de un perfil joven

    Es mejor tener una actitud y pensar de que no tienes nada, ni agua, ni cantimplora, y encima perdidos que pensar lo contrario que vas ya con todas provisiones y hacia el oasis que 100% encontrarás, será peor porque estas provisiones se acaban, siempre. El Oasis seguro que no porque esto tiene parte de mucho soñar con el Oasis ;). Pero, por qué no pensar de otra forma, si, vale tengo provisiones, ¿pero tengo la forma de generarlas para que me duren más tiempo?

    Pensar que has logrado ya algo por simplemente comenzar, es un error, lo llaman el autoengaño del emprendedor.

    las de arena son geniales y más de tu parte, me han ayudado a pensar muchas cosas más, saludos.

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